Hay personas que se
olvidan de la lista de los pecados capitales (por supuesto entendiendo la
palabra pecado como la plantea el cristianismo católico, que como sabéis ni estoy ni se me espera).
Para los desmemoriados, os recuerdo los pecados:
Para los desmemoriados, os recuerdo los pecados:
Y
ahora, si alguno tiene valor, que me diga que no es un pecador. Y ojo, empleo
la palabra pecador no en su forma peyorativa o desfavorable, más bien como todo
lo contrario. Pecar es algo que va íntimamente ligado al ser humano, queramos o
no.
Quién no ha sentido
o siente alguna vez todos o algunos de ellos? ¿Quién no los practica? ¿Quién no
los espanta cómo si fueran demonios? ¿Quién no se ha sentido engullido por alguno
en cierto momentos? ¿Quién puede asegurar, con rotundidad, que alguno no le
corre por las venas? ¿A quién no le gustaría sucumbir a varios de ellos? O al
contrario, ¿quién lucha con encono a diario para no vivir atrapado en ellos?
