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lunes, 26 de diciembre de 2016

RESTAURANTE FINOCCHIO, MI ÚLTIMO DESCUBRIMIENTO

RESTAURANTE FINOCCHIO

Calle Embajadores, 64

Madrid

Teléfono: 910 825 021


Lavapiés es uno de los barrios madrileños que ha sufrido en los últimos tiempos una transformación mágica. Todo tipo de gente, de comercios, de culturas y de gastronomía conviven en una armonía casi milagrosa.
El mismo corazón de Lavapiés hace hueco, con generosidad,  a otro corazón. En este caso, a uno proveniente de la vieja  Italia.

FINOCCHIO aterriza en el barrio con ganas de distinguirse, de agradar, de sorprender y, sobre todo, con intención de añadir un plus de elegancia, esa que jamás sobra estés donde estés. Y lo consigue con creces.



Pero primero os  voy a hablar de su dueño. Mauricio Marín es un hombre encantador, acogedor y amante de la cocina. Afincado en España desde hace muchos años, adora nuestro país. Colombiano de nacimiento, español por vocación y un loco de la gastronomía italiana. La mezcla, curiosa sin duda, puede parecer arriesgada. Y ciertamente, lo es. Pero él sale airoso y con nota de esa apuesta. Ya tiene otro local en el mismo barrio desde hace diez años que funciona de maravilla.

Con Mauricio Marín, dueño del restaurante.



Finocchio abrió sus puertas hace aproximadamente un año y medio con la idea de destacar, de no ser uno más.  Me cuenta Mauricio, el día que fui a degustar su exquisito menú especial de Navidad, que el nombre no es casualidad. La palabra italiana finocchio tiene en español dos significados muy distintos: por una parte significa hinojo, esa planta aromática con un sabor que nos recuerda al anís y muy usada en la cocina y por otra, es una forma despectiva de referirse a los homosexuales. De ahí su empeño en jugar inteligentemente con ese doble sentido para reivindicar una parte de su identidad, que en los tiempos que corren, debería ser asumida por los demás con absoluta normalidad, junto con la pasión por la cocina. Así que, ya de entrada, mi admiración por su rebeldía, su valentía y su delicada provocación.

Con Mauricio el día que coincidimos en LibertadFM Radio.

En LiberdadFM Radio Con Maucio Marín, Pedro Caballero y Manuel Díaz. Mauricio nos trajo su pizza más solicitada. Coronada por un huevo frito, su pizza Finocchio también lleva carne picada, beicon y pimiento glaseado. 


La entrada al restaurante es discreta y bonita, pero pasa inadvertida.  Me cuenta Mauricio que mucha gente no se atreve a traspasar el umbral por miedo a que resulte un restaurante caro. Hablamos sobre ello y compartimos ideas para que llame más la atención sin perder su aire distinguido. Yo os animo desde esta reseña, que escribo con todo el cariño, a que lo visitéis porque os vais a encontrar con un lugar plagado de encanto y al alcance de cualquier bolsillo.
Luz tenue y velas en cada mesa. Detalles que ayudan a crear un ambiente cálido y acogedor.



Suelo de una madera cálida, oscura y brillante que contrasta con las sillas también en madera y con tapicería en  color crudo. Paredes pintadas en un delicioso azul mar, luz tenue, velas en las mesas y música agradable de fondo. Todo allí está cuidado al detalle para que puedas relajarte y poder compartir confidencias saboreando una riquísima comida. La atención por parte del personal es exquisita, la presentación de los platos, impecable. Y un detalle que me gusta, las mesas tienen la suficiente separación para poder charlar sin que el de al lado pueda hacer una crónica detallada de tu conversación. Podría parecer un detalle sin importancia. No lo es.

Con mi amiga, la periodista Virginia Madrid, comiendo deliciosamente en Finocchio.



Para estas fiestas han ideado un menú degustación compuesto de dos entrantes, cinco primeros platos y cinco segundos. ¡Y el postre! Donde podrás elegir entre cuatro deliciosas propuestas. Incluye pan, bebida y un chupito de limonchello. Todo por 25 euros.


Acudí al restaurante con mi amiga Virginia Madrid, periodista, y probamos los embutidos con focaccia, ensalada templada de gulas y gambas, el carpaccio de ternera, receta inventada en el Harry’s Bar de Venecia a mediados del siglo pasado,  y el tagliatelle con salsa de boletus.

Salami boloñés Finocchiona de Gianni Negrini, salchichón bergamaco, salchichón de La Toscana, mortadela y cecina de vaca.



Tagliatelle con salsa boletus.


Ensalada templada de gulas y gambas.


En el capítulo postre nos inclinamos por panacotta con frutos rojos y el increíble tiramisú casero que ellos mismos preparan y que con certeza es de los mejores que he probado en mi vida.


Panacotta con frutos rojos. 





Imposible resistirse a su tiramisú. De lo mejor que he probado jamás.
Se nota el mimo y la dedicación que ponen para elaborar sus platos, la calidad de la materia prima y esas recetas de la gastronomía italiana más tradicional. Imposible decantarse por un plato en concreto porque todo está delicioso.
Un lugar donde desterrar la idea de que la comida italiana tan solo se reduce a la pasta. Sus frescas y sanas ensaladas, el increíble rissoto o sus excelentes carnes son una prueba de ello.


No cierran en todo el año, tan solo en fechas clave como 25 de diciembre o el 1 de enero. Conviene reservar los fines de semana porque se llena completamente.

Un menú diario por el asequible precio de 11 euros y una interesante carta de birras italianas entre las que podemos encontrar la Moretti o la Peroni  y vinos con referencias tanto nacionales como italianas, completan la oferta de este magnífico restaurante.

En resumen, un lugar coqueto, elegante y con encanto donde poder deleitarse con la alta y casera comida italiana que preparan. Un lugar imprescindible que visitar y al que yo voy a acudir muchas más veces.




domingo, 28 de febrero de 2016

EL MEJOR MARIDAJE: LIBROS Y CAFÉ. CUATRO IMPRESCINDIBLES EN MADRID.

EL DINOSAURIO TODAVÍA ESTABA ALLÍ

LAVAPIÉS, 8

Teléfono: 910 826 270


Gastrobar, librería y café, todo en uno.

Su nombre en homenaje al microrrelato en español más corto del mundo de  Augusto Monterroso (“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”) nos traslada a un lugar en donde puedes tomar un café, cenar, escuchar poesía, leer… o todo a la vez. O simplemente dejarte envolver  por el ambiente de cada rincón mágico de este local en pleno corazón de Lavapiés.

En su faceta de librería son especialistas en novela negra, relato y poesía. Apuestan por editoriales pequeñas y autores desconocidos. Pero también organizan encuentros literarios, exposiciones de fotografía y recitales de poesía, entre otras muchas cosas.

En cuanto al restaurante, cuentan con una carta pequeña y sencilla, pero conseguida y muy cuidada. Todos sus platos llevan el título de libros que a ellos les han tocado el alma. Ejemplos:

Primeros: Casi tan salvaje o Nos dio por llorar mientras llovía.
Tostas: Tiempo de caramelo (foie, manzana y jamón serrano).
Segundos: El chef ha muerto (huevo frito sobre mousse de cuatro setas).
Postre: Al otro lado del espejo (tarta de chocolate).

Buen precio, excelente trato y ambiente acogedor. Tres poderosas razones para convertirlo en uno de tus imprescindibles en la capital.
Hace poco han abierto otro local muy cerca en la calle Ave María, 8.




CAFÉ  MOLAR – CALLE DE LA RUDA, 19 – METRO LA LATINA

Si eres aficionado a los vinilos y a los cómics, os aconsejo que no visitéis este local porque no podréis salir de allí. Y si probáis su tarta de zanahoria, directamente querrás quedarte a vivir en este pequeño paraíso del barrio de La Latina. Un pequeño y acogedor oasis de tranquilidad en medio de tanto bar de copas y tanta multitud. Sus dueños montaron el negocio en “el que ellos querían estar”.

Pero vamos por partes. Para empezar las partes de este curioso café. La más cercana a la entrada, donde tienen las mesas y los libros. Pocas mesas y muy cotizadas, en especial las que dan al ventanal. Ideal para tomar un café, trabajar con el ordenador, con wifi gratuito o leer la prensa diaria que te ofrece el propio local.

Un poco más allá, la zona de barra junto con la exposición de vinilos para mirar, curiosear y, por supuesto, comprar. Una selección extremadamente cuidada y seleccionada porque las medidas del local no son grandes y había que ser exigentes.

Cuentan con una planta sótano destinada a exposiciones temporales, presentaciones de libros, conciertos o cuentacuentos los sábados por la mañana.

Los niños están bien vistos en el local. Y mientras sus padres pululan en busca de ese vinilo especial o se toman un café, cuentan con una caja de juguetes y pinturas para entretener la espera.

Los cafés y las tartas están de escándalo.

Un lugar pensado para no salir de él, porque El Café Molar, mola. Y mucho. Ellos piensan que la gente que lee y toma café, es FELIZ. Y yo lo suscribo.




MONPASSA – CALLE COSTANILLA DE LOS DESAMPARADOS, 13 

METRO ANTÓN MARTÍN

TELÉFONO: 910 01 29 69

En el siempre delicioso barrio de Las Letras, nos encontramos con esta atrayente propuesta que aúna libros y café. Una puerta verde y su nombre atraen irremediablemente la atención del viandante.

Monpassa es el nombre de una ciudad imaginaria. O como dicen ellos, una ciudad para ser feliz.

Suficiente razón para darse un paseo por el local, pero si te adentras en él, verás que hay muchas más razones para volver y enamorarte cada vez que vayas. Organizan charlas literarias y de viajes, exposiciones, clubes de lecturas e intercambio de idiomas. Libros, madera, decoración sencilla con bonitas sillas y muchísima actividad cultural.

Todos sus libros son de temática viajera, hay muchos tipos de café con su aroma envolviendo el local. Pero también tienes té y tartas caseras buenísimas.

Los libros no son guías. Son novelas de viajes e historias de viajeros.

En definitiva, un lugar imprescindible en Madrid.




 ITALIANA CAFÉ – CALLE CORREDERA BAJA DE SAN PABLO, 10

TELÉFONO: 915 23 21 26

¿Eres un amante del café?   ¿Adoras esa forma única en la que los italianos preparan los capuccinos? Pues éste es tu sitio. Capuccinos, macchiato, freddo, ristretto… y las cien mil formas de preparar esta bebida que tienen los italianos. Aquí los vas a encontrar todos.

Si vas a media mañana, también puedes tomarte un vino o una cerveza del país acompañados de un aperitivo con productos típicos. Porque  en este local todo es italiano.

El ambiente es encantador, con un estilo impecable y servicio muy amable, que en estos tiempos se valora mucho. Mesas de madera y forja, sillones, flores y una mesa comunal donde poder sentarte a leer un libro, leer periódicos o revistas del propio local o escribir en tu portátil.

Toda su selección de libros es en italiano o en español con temática italiana. Un poco de todo: Libros de cocina, viaje, ensayo,de diseño, infantiles…

Un lugar ideal para charlar por su tranquilidad, probar sus tartas, volver una y otra vez a por su cafés.

Imprescindible y delicioso.