Seguidores

sábado, 20 de febrero de 2021

NO LES DEMOS TODO



Lo más pernicioso que puede hacer una persona con otra, es darle todo. Y en especial, los padres con los hijos, una querencia a la que tendemos con escasas posibilidades de reconducción. Es una opinión personal, como todo lo que escribo. No tenéis que estar de acuerdo, ni lo pretendo. Solo seguir leyendo, si lo estimáis oportuno.

No hay fórmula más eficaz para transformar en piltrafa a un ser humano que proporcionarle todo: comida, casa, diversión...Liquidar sus deudas, alimentar sus vicios, encontrar solución a sus problemas y hasta donarle ideas. Que no tenga que pensar, ni combatir, ni decidir. Que no sepa lo que es sufrir y enfrentarse cara a cara con las dificultades, ni plantarle pelea al miedo, ni reventar obstáculos. Cuando alguien se acostumbra a recibir todo, se acomoda con rapidez en una cálida y adictiva (pero bien peligrosa) zona de confort, que impide ni siquiera imaginar que, a corto o largo plazo, puedan ser provechosos para la sociedad y para ellos mismos.  




Normalmente estos individuos juegan magistralmente con los sentimientos de los demás. Son expertos en aporrear la moral ajena en beneficio propio y asumen con naturalidad el rol de víctima. Consideran que los demás son los responsables de suministrarles todo y si en algún momento esa ayuda deja de llegar a sus manos, siempre culparán al destino, a la fatalidad, al horóscopo,  al vecino, al gobierno, a la virgen del botijo o al sursuncorda de sus desatinos, sus carencias, sus limitaciones y sus temores en una suerte de ejercicio diario, estéril, inicuo y perezoso, con tal que no mirarse al espejo y presentarse.

Instintivamente todo el mundo se sitúa de parte del débil, del frágil, del necesitado. Y sí, es lógico. Especialmente si esa persona es un familiar, un amigo o alguien con el que te une un vínculo de amistad, cariño o amor.   Pero como todo en la vida, también en eso es obligado dibujar los límites; por el bien de esa persona y por el tuyo propio. Debemos, aunque en algunos casos nos cueste muchísimo, establecer fronteras que no se puedan traspasar. Fronteras electrificadas, si fuese preciso. Especialmente en los casos en los que tu equilibrio emocional, familiar o económico amenazan con suicidarse. Y con esto no quiero decir que no haya que ser solidario y generoso. Lo que digo es que hay que socorrer en momentos puntuales y con carácter temporal. Si lo convertimos en algo habitual, evitaremos que saquen a la luz sus capacidades y sus talentos. Y los llevaremos de cabeza a ese particular cadalso en el que malviven los parásitos que habitan esta sociedad.

Cuidado con ciertos personajes, esos que llevan la etiqueta de “frágil” colgando y a la vista, los que asumen como algo intrínseco y natural el estatus de víctima, los que se aseguran de tener asiento vitalicio en la queja, los que creen que los demás hemos nacido con la obligación de solventar sus penas y depositar todo en sus manos, sin seguro a todo riesgo. Este tipo de sujetos suelen encajar en un patrón perfectamente definido. Nos hacen creer en su debilidad, nos trabajan la moral a conciencia y tratarán de convencernos, sin tregua,  de que el mundo ha conspirado en su contra.
Mucho cuidado con ellos, porque en la caída te arrastrarán.

Conozco varios casos muy cercanos. Todos acabarán mal. De hecho, ya caminan por un sendero escabroso. Una calle sin salida. Y no, no me he vuelto pitonisa. Es sentido común y analítico. En ambos casos son madres. Madres con hijos que traspasan los cuarenta, hombres hechos pero no derechos. Inteligentes, preparados, capaces y sin limitaciones físicas y/o mentales que les impidan llevar a cabo un trabajo. En algún momento de sus vidas, como en la de todos nosotros, no supieron o no quisieron sortear los obstáculos que les abordaron por el camino. Recibieron ayuda, física, económica y emocional. Se les enseñó el camino correcto a seguir. Y aunque en un principio parecía que sí, que habían salido del fango, resultó que sólo era un espejismo. Una y otra vez volvieron a las andadas y una y otra vez siempre había, y hay, quien les sostiene. Ambas madres han quedado arruinadas financieramente, devastadas emocionalmente y ahora tienen auténticos indigentes por hijos. Seres que han perdido la capacidad de ilusionarse y de pelear. Creen estar haciéndolo bien y lo único que han conseguido es anularlos del todo por ese exceso de cobijo, de proteccionismo y de amor mal entendido. Por no saber ver que un "no" a tiempo, supone la diferencia entre la salvación o la total perdición.

Y llegados a este punto yo me pregunto. ¿Quién tiene más culpa? ¿El que quiere vivir a costa de los demás, sin enfrentarse a  los problemas y escondiendo la cabeza como el avestruz o el que le ha dado todo permitiendo que se llegara a esa situación, sin posibilidad de vuelta atrás?

Cuántos errores se cometen en nombre del amor. Pensadlo.


Derechos Reservados
Autora del texto: Susana Cañil


martes, 1 de diciembre de 2020

VICIO VS ADICCIÓN

 

VICIO VS ADICCIÓN

 

Contemplo con una alta dosis de amargura y preocupación la sociedad que nos rodea; lo que era hasta hace relativamente poco tiempo (o al menos la manera en que yo la percibía), y cómo se ha ido pervirtiendo hasta unos límites tan peligrosos que me hacen dudar de si sería posible un frenazo, un encaro hacia el pasado que obrara el milagro de recuperar ciertos valores.  En estos días pasados he visto imágenes y escuchado comentarios, repetidos hasta el bostezo, calcados unos de otros, que defendían, y hasta excusaban, comportamientos injustificables de personajes públicos, muy públicos si se me permite la expresión. No sé si por cobardía, por hipocresía o por convicción, tanto da, pues las tres alternativas son despreciables. El caso es que no he sentido voces que se alzaran por encima de la jauría mediática llamando a la cosas por su nombre, haciendo un llamamiento al sentido común, el que tenemos la obligación de inculcar en nuestros hijos, y en la juventud en general para que nuestra futura progenie resplandezca por su excelencia profesional pero, principalmente, por la humana.





Parece que hoy si alguien es un personaje afamado, millonario que arrastra multitudes al ritmo de sus pisadas y acapara portadas de revistas, todas las cualidades, hazañas o méritos del sujeto se magnifican hasta límites que rozan la ciencia ficción, mientras que el lado oscuro se soterra bajo capas y capas de maquillaje lingüístico para transformar el epítome del exceso en una vulgar anécdota. Vamos, que se nos invita a pasar de refilón solo porque el señor, o la señora, es un genio en lo suyo; solo por eso se le concede una bula ilimitada y vitalicia que condona todas sus tropelías, tanto en el cielo como en la tierra. ¡Acabásemos!

Todos, sin distinción, venimos al mundo en idénticas condiciones; puros e incorruptos en la totalidad de los territorios, físico, moral y emocional, que nos definirán a lo largo de nuestro fugaz paso por la vida. De serie todos nacemos igual, la decoración es cosa de cada uno. Y algunos deciden, por voluntad propia, decorar su vida con ruinas, estiércol, egoísmo y autodestrucción. Lo malo es que no solo se destruyen ellos, sino que la onda expansiva alcanza a todo aquel que pulule a su alrededor, normalmente inocentes.

 

El nacimiento y la muerte son los dos únicos acontecimientos que igualan a todos los seres humanos; sin espacio para  raseros con los que fabricar nuestras arbitrarias varas de medir. La autopista que recorremos entre medias de esos dos puntos es solo responsabilidad nuestra y tratar de imputar la culpa a los demás o al destino, me parece un acto ruin, inmaduro y perezoso. De nuestro comportamiento dependerán miles de situaciones en el ámbito laboral, familiar, social y emocional. También influirá en nuestra salud, en nuestro círculo más íntimo de la familia y de nuestros amigos, y en el retrato de nuestro yo que trasladaremos a los demás. Siendo anónimos, como la mayoría, el perímetro de influencia será reducido, aunque no por ello menos trascendental. Pero, ¿qué ocurre cuando eres un personaje internacionalmente conocido al que todos quieren emular? Pues que te conviertes en un referente, especialmente para los adolescentes y los jóvenes. El peligro está servido.

Y aquí viene la explicación al título que he elegido para esta entrada. Los vicios y las adicciones. La diferencia para mí estriba en que al vicio lo dominas tú, mientras que la adicción te domina a ti. ¿Quién no tiene algún vicio? Es más, no me fío de alguien que proclame en voz alta que no posee uno o varios.

El peligro comienza cuando sientes que no podrías vivir sin ellos, pero la decisión de asomarse al abismo o alejarse de él es siempre de uno mismo. No, no me vale con hacer recaer las culpas en el destino, en las malas amistades, en haber nacido aquí o allá. Cuántos casos nos vienen a la memoria de gente que lo ha tenido todo, nacidos en cuna de oro, sin una sola carencia abatidos por las garras del alcoholismo, las drogas, el sexo o la violencia. También al contrario; personas nacidas bajo el más absoluto signo de la pobreza que no han tenido inteligencia ni madurez para gestionar su ascenso al olimpo de los privilegiados.

Lo confieso: no soporto a la gente adicta a lo pernicioso, a lo indecente o a lo ilegal. Los adictos a lo nocivo lo son porque ellos toman esa decisión libremente. En el fondo se me antojan seres humanos mediocres, pequeños, pusilánimes y con una notoria incapacidad para gestionar cualquier circunstancia, por simple o compleja que sea; deshabitados emocionales.

No soy capaz de separar el personaje de la persona cuando es alguien conocido; da igual una estrella del rock que un escritor. Un deportista o un actor.

Un adicto no es un enfermo, es un ser que ha decidido por voluntad propia transitar por un sendero que con total certeza le llevará a la ruina. Aun sabiéndolo, persevera en él. Y el ser humano es el único que siempre tiene un ilimitado listado de patéticos argumentos para justificarlo todo.

Asisto con horror cada día viendo como se encumbra hasta a la condición de dios a personajes que no son ejemplo de nada y me niego de forma rotunda a que mis hijos piensen que ese el trayecto correcto si con ello alcanzas fama y fortuna. Hay que ser muy escrupuloso con la forma de caminar por la vida, más si cabe con nuestros hijos, porque ellos solo van a replicar los comportamientos que vean en sus padres.

Para mí es lo mismo ser borracho que cantinero; la única diferencia estriba en la seda con la que envolvemos nuestro discurso. Tengamos la decencia de no encumbrar a borrachos, drogadictos, maltratadores, ladrones y demás perrería canalla, solo porque en su versión profesional han llegado a lo más alto.

Nos pasamos la vida obligados a decidir qué camino tomar y la otra media elucubrando sobre lo que hubiera sido de haber escogido otro sendero.

Siempre que eliges un camino, rechazas otro, y con ello todas las cosas que intrínsecamente fueran ligadas a él.

La toma de decisiones, ya sean insignificantes o de importancia capital, forma parte de nuestra vida cotidiana y debemos asumir sus consecuencias. Unas estarán medidas, otras no. Y las dudas nos asaltarán permanentemente en forma de fantasmas. Espectros que como sombras cosidas a nosotros, nos recordarán a cada instante cómo sería nuestra vida si...

 

Triunfar es ser buena persona. Todo lo demás, es lo de menos.


Autora del texto: Susana Cañil

Todos los derechos reservados

 

lunes, 6 de julio de 2020

Entrevista a Manolo Campoamor: «Kaka de Luxe no tuvo ningún éxito»

20 PREGUNTAS CANALLAS Y UNA CANCIÓN

 DESESPERADA CON MANOLO CAMPOAMOR


Entrevista a Manolo Campoamor
por Susana Cañil



Había coincidido con Manolo en varias ocasiones, la más reciente de ellas en la presentación de mi último libro. Desde el primer momento me llamó la atención, tanto la persona como el personaje. Es un hombre delgado, amable, que no aparenta sus años, de mirada profunda e ideas claras que transmite sosiego. Aunque presiento que por dentro es una olla en ebullición permanente, como todos los que generan ilusiones y se dedican a cualquier disciplina relacionada con el arte. Es reservado y discreto, intuyo que tímido,  y tengo claro desde el primer momento que no obtendré declaraciones novedosas ni impactantes. Nada que no se haya dicho, leído o visto ya. Pero le advierto antes de la entrevista de una cosa:  sí necesitaré algún titular. Ha sido muy generoso y me ha dado varios.

La llamada Movida madrileña me pilló muy pequeña, demasiado como para ni siquiera saborearla. He sabido lo que supuso mucho tiempo después, pero siempre ha despertado  un gran interés en mí. Una época que fue capital para nuestra capital, en la que nos proyectamos de cara al mundo y despertamos del estado letárgico y opresor que supuso el franquismo. Toda una amalgama de personajes vinculados al arte afloraron como por ensalmo; pintores, cineastas, periodistas, cantantes, dibujantes, escritores...todos sin excepción con una  lucidez fuera de lo común, efervescentes, capaces, inteligentes, provocadores. Unos fuera de serie en un fuera de tiempo.

Me pareció que entrevistar a Manolo podría ser algo divertido y muy enriquecedor por haber sido un personaje clave en ella y vivir todo aquello en primera persona pero, a la vez, aportando esa visión crítica y parcialmente objetiva que confiere el abismo de los años transcurridos y las experiencias vividas.

Fue fundador junto con Alaska, Carlos Berlanga, Nacho Canut, Enrique Sierra y Fernando Márquez, "El Zurdo" del grupo de punk "Kaka de Luxe", hoy ocupando un merecido lugar en el olimpo de los grupos del culto.  Tan sólo eran una pandilla de inadaptados con un deseo desbordante de contar cosas encima de un escenario, pero no cualquier tipo de cosas. Las letras de sus canciones escandalizaron hasta a los más aperturistas y, en algunos casos, fueron hasta prohibidas.

Me cita en el showroom que su sobrina tiene pleno barrio de Salamanca. Ella es la propietaria de la firma de ropa La Condesa, en la que Manolo también colabora aportando su creatividad. Nos instalamos en un despacho precioso plagado de detalles; chaquetas-joya, perchas, maniquíes desnudas de labios rabiosamente rojos, burros con vestidos, paredes con sirenas pintadas... Un paraíso para mí, teniendo en cuenta mi pasado profesional reciente.

Mientras me dispongo a encender la grabadora, sale Sabina en la conversación y le confieso que soy "sabinera" total y que tengo toda su discografía. Manolo tuerce el gesto y me hace saber que no le gusta. Bueno, no pasa nada. Rápidamente cita a Bowie que le fascina y  a mí también. Ya hemos encontrado un punto de unión para comenzar.





1.-  Defínase en tres palabras.

«Pintor, investigador, underground».

2.-  Sus orígenes se remontan al cómic, que ya dibujaba allá por los años 70. Estaba claro que usted ya llevaba dentro un artista. ¿Cómo se pasa de dibujar y vender su obra en el Rastro madrileño a ser cantante (sin tener ni idea de cantar) de un grupo tan controvertido y con un nombre tan escatológico como "Kaka de Luxe"?

«Desde que era muy pequeño dibujo con facilidad, pero también sentía pasión por la música. Comencé a comprar singles con apenas 10 años con cierta asiduidad así es que con 18 ya sabía muy bien lo que significaban los grupos de rock. Me identificaba completamente con el punk y compartía la misma falta de objetivos que los adolescentes ingleses. Como ellos, yo también me había criado con el glam y me consideraba preparado para soltar toda esa ira, aún sin saber nada de música. Lo menos importante entonces era el virtuosismo instrumental. Fíjate en Bowie. Al margen de que te pueda gustar más o menos, marcó tendencias con sus cambios de imagen camaleónicos, se anticipó a casi todo, su estética era rompedora, única.
El dibujar cómics me había puesto en contacto con el mundo underground y todos sus personajes al margen de la sociedad. Digamos que iconográficamente estaba muy, pero que muy preparado para cantar en un grupo punk».

3.- Con el poder que otorgan los años, la experiencia y la distancia, dígame, ¿qué balance realiza de aquellos años?

«Me sirvieron de formación para varios campos. En aquellos días empezaban a surgir tantas oportunidades que antes no teníamos... y afloraron muchísimas ideas; algunas de ellas aun sirven y otras están caducas. Creo que a todos los creadores que empezamos entonces se nos abrían puertas hasta el momento desconocidas y bien cerradas por la dictadura. En cualquier caso Madrid nunca ha sido ni Nueva York, ni Londres, ni París y las infraestructuras culturales dieron un afianzamiento a casi todas las actividades, muchas veces ficticio, que más tarde se ha venido abajo o ha desaparecido».


4.- Kaka de Luxe está considerado como el primer grupo punk español. Letras y estética rompedoras, algo de intuición, toneladas de actitud y provocación, pero con una impericia musical más que evidente. ¿Cuál cree que fue el secreto de su éxito y el hecho incontestable de que ya sea considerado un grupo de culto?



"KAKA DE LUXE NO TUVO NINGÚN

 ÉXITO"



«Ningún secreto. Menos a mí, que no me interesaba nada hacer música comercial, el resto de los miembros formaron otros grupos musicales con los que, aparte de ganar por fin algo de dinero, marcaron las pautas de los siguientes años, todos tuvieron un gran repercusión y algunos mantuvieron sus carreras durante décadas con éxitos impensables. La mayoría de músicos importantes de los 80 fueron miembros, pasaron o colaboraron en algún momento con Kaka de Luxe. Cuando comenzamos allá por 1978-1979 era un grupo minoritario, sólo lo conocían unas pocas personas mayores en edad que nosotros que por ser gente moderna se interesaron en ver qué hacíamos. Ese primer y único grupo de seguidores también rompieron culturalmente con lo anterior y todos son hoy en día personajes con mucho peso y relevantes de aquellos años e influyentes creadores actuales. El único disco oficial de Kaka de Luxe es un single E.P.  que se vendió de pena en su momento; más tarde,  en los 80, ya estaba considerado como objeto caro de culto. 
El éxito de verdad, el poco y grandioso éxito fue aparecer abriendo La edad de oro en TVE de la mano de nuestra amiga la desaparecida Paloma Chamorro que nos obligó a todos a reunirnos tres años después de nuestra separación.

En un ataque de curiosidad, hace algún tiempo me puse a buscar por ahí si alguien había hecho versiones de las canciones de Kaka de Luxe y para mi sorpresa encontré muchísimas y de gran calidad».


Manolo Campoamor en su primera actuación. Fotografía del archivo de Mikel Barsa.

El grupo "Kaka de Luxe" al completo. Fotografía del archivo de Mikel Barsa.



5. - Hay infinidad de libros escritos que hablan de la Movida Madrileña, pero dígame, ¿qué no se ha contado todavía?

«No tengo ni idea, yo solo he leído el de "El Zurdo" que estoy seguro que es el mejor y más fiable. Desde lo que yo viví, sentí y experimenté, podría contarte muchas cosas, pero eso implicaría a gente que aún sigue viva y no me parece correcto».

6.- ¿Qué consejos le daría el Manolo Campoamor de ahora al de entonces?

Risas.

«Nada, sólo trataría de seducirlo. Estoy seguro de que nos encontraríamos de lo más interesante el uno del otro. No me arrepiento de nada de lo que hecho y mis  errores están cometidos a conciencia. No podría aconsejarle nada que no hiciera ya él solo. Además, eso cambiaría mi vida actual y me ha costado mucho conseguirla. ¡Pero tu pregunta me encanta, es una bonita película!».


"A mi yo de juventud no le daría

 consejos, sólo


 trataría de seducirlo" 



7.- ¿Sigue manteniendo relación con los miembros del grupo? Y especialmente ¿cuál es su relación con Alaska hoy en día?

«Ninguna relación. Mis favoritos del grupo, desgraciadamente, murieron jóvenes».


 "El Zurdo" y  Campoamor en plena actuación. Fotografía del archivo de Mikel Barsa.


8.- Y también quiero saber si cuando llegó el éxito triunfal de Alaska, añoró en algún momento el estar ahí.

«Ah, ¿pero que le ha llegado el éxito a Alaska? No lo sabía».

Risas de ambos. Me gusta la ironía inteligente de este hombre. Es obvio que la relación con Alaska, además de inexistente, dejó rastros de insatisfacción. No existen palabras de admiración hacia ella, pero tampoco Manolo dispara flechas envenenadas. Al menos de forma evidente, lo que hace que me revuelva en mi asiento loca de curiosidad por saber las razones de la clara animosidad hacia que ella que se respira. No la soporta, pero él no me lo va a decir de forma tan clara. El que lea esta entrevista que saque sus propias conclusiones.

9.-  ¿Me ha contado un pajarito que vuestra primera actuación en la capital fue en el teatro de una iglesia de Carabanchel en Madrid, donde había que parar de actuar cada vez que daban misa. ¿Qué recuerdos tiene de aquella primera actuación?

«El pajarito se llama Mikel Barsa  y nos consigue esa primera actuación. Con Mikel yo hacía un fanzine llamado Catacumba en el 76 y nos hicimos muy amigos. Él puso todo su conocimiento en facilitarnos actuaciones.  En esa que me dices cuando se nos terminó el corto repertorio que teníamos, "El Zurdo" empezó a recitar el padrenuestro mientras los músicos, muertos de vergüenza, daban notas chungas como podían. Yo me bajé inmediatamente del escenario, eso lo hacia mucho porque me encantaba ver al grupo desde abajo, y subir luego a incorporarme completamente empoderado.
Mikel y yo nos perdimos la pista muchos años, cada uno estaba a sus cosas. Hace un tiempo nos reencontramos a través de una amistad común y fue una auténtica alegría. Podría pasarme la entrevista hablando de él».


"Alaska muestra sus luces, pero hay

 que conocer sus sombras"



10.-  Cuénteme alguna anécdota, episodio o situación que no haya contado nunca, que el público no sepa.

«Tengo muchas, tantas... Muchos recuerdos en casa de "Las Costus". Por allí pasaba gente de toda índole; algunos muy ñoños como Pedro Marín, Iván o Los Pecos. Pero también otros como Tino Casal, Carlos Berlanga, Capi, Pedro Almodóvar , Paloma Chamorro, McNamara y tantos otros. Muchos de ellos, por desgracia, ya nos dejaron.
Una de esas anécdotas fue rodando una escena de esa película con Alaska, alguien, supongo que una fan fetichista, le arrancó la peluca que llevaba puesta para el rodaje y salió corriendo con ella. Alaska se quedó en shock, muerta de vergüenza y cabreada, con su pelo natural aplastado y lleno de horquillas que no le hacían ningún favor. Alaska parece inteligente y encantadora. Te engaña durante media hora, después es otra historia».


Para todo aquel que lea esta entrevista y no sepa  de qué habla Manolo, Casa Costus era un piso en pleno barrio de Malasaña en Madrid, concretamente en la calle La Palma en el que vivían dos  jóvenes pintores, Enrique Naya y Juan Carrero, más conocidos como Las Costus, pues conjuntamente así firmaron su obra pictórica. Allí rodó Pedro Almodóvar  la icónica, irreverente e inclasificable película "Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, su ópera prima. Filmada con unos medios más que rudimentarios, se ha convertido en una pieza esencial para destapar los entresijos de una etapa clave en nuestra historia más contemporánea. 

La casa se convirtió en centro neurálgico de la Movida madrileña y cuentan que cada día a partir de las cinco o seis de la tarde se convertía en un ir y venir de todo tipo de fauna que entraba y salía a todas horas. Toda una galería de inquietantes personajes que aunaban entre todos toneladas de talento y que se juntaban para hablar, compartir, reír, trabajar y todo lo que surgiera. "Gente rara", decían los vecinos de entonces. 
Las drogas y el sida se llevaron por delante a mucha de aquella gente, entre los primeros estos dos pintores que, además, eran pareja sentimental. El 4 de junio de 1989 Enrique Naya fallecía víctima del sida y un mes después Juan Carrero se quitaba la vida.

11.- Si no tengo mal los datos el grupo duro menos de un año y se separaron por “discrepancias musicales”. Dígame las verdaderas razones, por favor. 

«La falta de éxito es la verdadera razón. Cero éxito, ni caso. Algunos de los miembros haciendo el servicio militar y con un horizonte muy negro en pos de alcanzar la fama, fueron razones de peso para el distanciamiento.
Decidí que sería pintor y me puse a estudiar durante 5 años la carrera. Mi interés fue recompensado con muy buenas notas; pintar era mucho más real, siempre me moví en planos plásticos, de estética. En el grupo me preocupaba más mi ropa que mis letras. Hacia los carteles, el fanzine, camisetas para todos y además era la imagen en directo como vocalista, como ves todo muy conceptual y nada musical».

Está claro que no le voy a sacar los auténticos motivos de la separación del grupo. Lo que argumenta es cierto y está contrastado, pero hay mucho más trasfondo en ese divorcio musical, también razones ideológicas de peso. 



12.-  Un día normal en la vida de Manolo Campoamor hoy es…

«Me levanto pronto y desayuno fruta y café con leche d soja, miel y polen. Antes tomaba cereales, pero ahora prefiero una tostada de pan integral con aguacate y anchoas. Rápidamente comienzo a trabajar. Durante el confinamiento me he tomado muy en serio el perfil de mi perra @pintaycome en Instagram y estoy preparando la exposición física del material para sacarlo fuera de la pantalla. Mi trabajo es solitario, supongo que es el denominador común de todos los artistas. Paso días enteros, a veces hasta semanas, sin salir a la calle ni ver a nadie. Visito a algunos amigos o ellos a mí, pero hace años que las fiestas están fuera de mi vida.  Ni fiestas, ni conciertos...hay mucha mediocridad y eso me aburre mucho».


13.- Entro en su web y me topo con esto: actualmente se dedica al arte audiovisual manipulando ruidos de animales como banda sonora abstracta de sus vídeo-creaciones. Explíqueme esto, por favor.

«Es un trabajo de collage. No soy músico,  así que corto y pego notas o ruidos y vuelvo a unirlas de un modo distinto sin ritmo ni tono. Después manipulo imágenes buscando sensaciones abstractas y lo uno al ruido. Un trabajo de investigación que llevo años haciendo en Youtube.
Como no tengo móvil, porque no me da la gana, sólo me permite subir vídeos y  eso supone un reto que me motiva muchísimo».

14.- Usted se dedica ahora a lo que realmente le llena y le gusta. Hábleme de ello.

«Llevo toda mi vida preparándome para ello y creo que mi conocimiento ya esta a la altura de buenas soluciones. Hacer cosas distintas entre sí me enriquece, desde el ruido para los vídeos hasta murales o diseños textiles. y a todo eso le doy un enfoque de artista plástico, el mio concretamente».



"He probado todas las drogas




15.- Los 80 y La Movida marcan un antes y un después.  La Movida madrileña fue mucho más que un movimiento cultural, fue una revolución,  pero también hubo un lado oscuro que no podemos soslayar; las drogas y el sida marcaron esa época de una manera fatal para muchos de sus colegas de esa etapa. ¿Qué opina de ello y cómo logró usted salir indemne?

«¿Indemne? No salí indemne, para nada. Yo las he probado todas. He tenido la suerte de que las drogas nunca me han servido para crear. Lo intenté muchas veces, pero no hubo manera y doy las gracias por ello. Sólo sirven para juergas y fiestas con los amigos, pero como apenas salgo ahora, estoy a salvo. Y eso ha sido así desde que las conozco. Me interesaron porque todos mis ídolos las consumían, pero vi que no podía jugármela en algo tan estúpidamente lúdico. Los ejemplos de amigos muertos por su abuso es algo que hay que tener presente cada día. Se han ido tantos genios, tantos artistas...
Una vez, ya mayor, mi padre  me agarró por banda y me pregunto: "Hijo, ¿tú no tomarás drogas?". Yo le contesté: "Papá, las dejé con 15 años".
He usado y abusado de ellas;  creo que eso hizo que ya no las necesite. Me pasó como a Obelix cuando cayó en el caldero».


16.-  No podría vivir sin…

 «Tabaco».





17.- Todos sin excepción añoramos algo de tiempos pretéritos. ¿qué traería Manolo Campoamor de regreso a nuestra sociedad actual?

«El glam de los 70, los grupos de rock con imagen contundente y sonido irresistible de aquellos años. Pero eso jamás volverá».


18.- Las redes sociales han democratizado el talento, pero esas mismas consiguen que la mediocridad brille más que nunca. ¿qué uso le da a las redes y qué beneficios e inconvenientes encuentra en ellas?

«Me gusta esa galería universal que son. Hay gente muy interesante, pero hay que bucear mucho. El peligro consiste en creer en todo lo que sale. Que un personaje tenga miles de seguidores en las redes, no es sinónimo de calidad, ni tan siquiera de interés. Ahora brilla la mediocridad, la falta de talento y el mal gusto. 
Yo no tengo ninguna, salvo Instagram, y estoy gratamente sorprendido porque  me están pasando cosas muy interesantes».



19.- ¿Ha conseguido usted vivir de su actual profesión?

«No soy millonario, ya me gustaría, pero hago lo que me apasiona y me da, si no para vivir holgadamente, sí para sobrevivir. Eso ya es un éxito, ¿no?»

20.- ¿A quién conoce usted usted que debería entrevistar yo?

«Sólo a mi».

1.- Una canción a la que vuelve una y otra vez, por el motivo que sea. Esa que podría ser su epitafio, la banda sonora de su vida o su plan B.

«Sería mi epitafio y la escucho de forma recurrente. Es End of the line de Roxy Music. Me encantaría que la pusieran en mi entierro y todos acabaran llorando sin parar».


La entrevista ha estado plagada de anécdotas que no contaré; hay cosas que no se deben contar. Nos hemos hecho un montón de fotos juntos, os dejo sólo una pequeña muestra. Ha sido una mañana calurosa y extremadamente divertida.


¡Gracias, Manolo!



Autora de la entrevista: Susana Cañil
Todos los derechos reservados