Seguidores

miércoles, 8 de julio de 2015

EL ALCALDE DE GRANADA

José Torres, alcalde de Granada acaba de  realizar estas declaraciones en el Salón de Plenos, a propósito de unos premios que entrega esta noche, dando las pautas sobre el atuendo que deben lucir los asistentes.

“Las mujeres cuanto más desnudas más elegantes y los hombres cuanto más vestidos, más elegantes”.
Mencionar lo desacertado de sus palabras es tan obvio que no voy a recrearme ni un segundo más de lo debido.

Yo a este señor le diría que la elegancia nada tiene que ver con la ropa. La elegancia en un don con el naces, viene de serie en tu código genético. Es impalpable, invisible para ciertas retinas, incomprensible para mentes estrechas, inapreciable para almas pedestres. La elegancia no se puede comprar, ni  vender, ni se aprende en ninguna escuela ni se presta al trueque. Y afortunadamente nada tiene que ver con poseer dinero ni una posición relevante.


Aunque para entenderla, apreciarla y descifrarla,  es necesaria la inteligencia. Esa que tantas veces queda claro que no existe al escuchar o leer ciertos desatinos.



3 comentarios:

  1. Sólo se me ocurren comentarios sobre ese señor que seguramente estén penados en la Ley Mordaza...

    ResponderEliminar
  2. Cuánto me gustaría ver esta noche a su mujer en la entrega de premios elegantemente en pelotas...

    ResponderEliminar
  3. El elemento de la discordia hace acto de presencia. ¿Palabras desacertadas? Sí. No seré yo quien le de la razón a este señor; ahora bien, y antes de seguir hablando, es que ya nos la cogemos con papel de fumar señores -y perdonen la expresión-. Esa frase no le corresponde al Alcalde de Granada, es muy anterior a él y no la saquen de contexto: "las mujeres cuando más desnudas más elegantes..." que grande eras Cocó. Se refiere a los vestidos donde las espaldas quedaban al aire y los cuellos de interminables picos; así como las minifaldas de la época -en las que incomprensiblemente nunca se veía nada-, rodeaban al cuerpo de la mujer de una elegancia añadida a la ya, de por sí, que tenían y tienen éstas. La parte referida al hombre hacía referencia al smoking y traje chaqueta con corbata.
    Dicho esto, hay que recordar a todos los políticos y los que no lo somos, que se ha activado una especie de alarma en todo el territorio nacional donde cada vez que suena una frase con tintes machistas, racistas, religiosos, sexistas, etc. suena sin parar y, como dijo un amigo mío, una especie de brigada que vela por nuestra ¿libertad de expresión? aparecen cuales voluntarios bomberos por las barras de metal, deslizándose imperiosamente para detectar, atacar y vilipendiar al humano -perdón, al español- que osa publicarlas o salgan por su boca.
    No empecemos a mezclar cosas que no son queridos amigos, no se puede decir una frase que atente contra la mujer pero sí se puede hablar públicamente, como cierta candidata, de que ella es tortillera, le gusta el aceite en el cuerpo y disfruta con el sexo con otra mucjer;(toma y yo, a mi también me gusta pero con alguien de distinto sexo y si yo lo digo en público resulta que soy un salido o un pornográfico) y de que, de una vez por todas, el feminismo acorralará al machismo; aunque una cosa no me queda clara: ¿el tema no era la igualdad? ¿o es que hay que derrocar un sistema detestable como el machismo para que impere otro, igual de detestable como es el feminismo?
    Lo dicho, nos la cogemos con papel de fumar, somos unos extremistas en todo, nos creemos cualquier cosa que digan las redes sociales y hay que ser como Santo Tomás. A mi me gusta meter el dedo en el agujero para ver si lo hay, y no que me lo cuenten. Y si queréis un debate sobre elegancia de la mujer, lo mejor de la creación, aquí me tenéis.

    ResponderEliminar

Puedes dejar aquí tu comentario