Seguidores

domingo, 27 de marzo de 2016

UN RECORRIDO POR LA LATINA. LUGARES IMPRESCINDIBLES EN MADRID.

UN RECORRIDO POR LA LATINA


EL COSACO -  PLAZA DE LA PAJA, 2 - MADRID
TELÉFONO: 913 65 35 48


Fue el primer restaurante ruso abierto en Madrid, allá por el año 1969, invitándonos a todos a descubrir  la entonces, desconocida gastronomía rusa.

Su ubicación, en plena Plaza de la Paja, ya es todo un privilegio. Pero dentro, todavía más. Es como trasladarte en el tiempo a la Rusia de los zares y estar comiendo en el salón de un antiguo palacete ruso. Chimeneas, espejos, cortinas de terciopelo, papel adamascado en las paredes… Por no hablar de la vajilla en la que te sirven los platos. Música rusa de fondo con el volumen adecuado para poder charlar y ambiente íntimo que se multiplica con esa luz tenue que mantiene el local.

La sensación es de haber detenido el tiempo  en una época determinada que choca con la realidad cuando sales del local. Escogimos la mesa al lado del gran ventanal con vistas a la plaza. ¡Espectacular!

Hacía tiempo que no lo visitaba, y desde entonces han incorporado novedades, como el servicio de terraza exterior o música en directo los jueves por la noche. Toda una delicia.

En cuanto a la comida, nosotros nos decantamos por compartir una degustación de entremeses calientes típicos del Volga, una degustación de blínchiquis ( tres unidades pensadas para compartir, de salmón, de queso y de ternera) y de postre el crep Sherezade, de plátano con frambuesa natural en salsa de vainilla.

Pero no podéis dejar de probar su plato más conocido y que aquí preparan de forma deliciosa, su Strogonoff, tiras de solomillo con crema y champiñón.

El servicio es muy profesional y correcto. Te explican cada plato y están pendientes de que no te falte de nada.

De hecho, me sirvieron el postre con una velita encendida porque ese día era mi cumpleaños. Fuimos los últimos en salir del local, más de la cinco de la tarde, y nadie, en ningún momento, nos metió prisa ni nos sugirió que iban a cerrar.Detalle amable que dice mucho a su favor. En el local ya no había ningún cliente, todos los camareros habían "desaparecido", tal vez intuyendo que deseábamos cinco minutos solos en ese magnífico ambiente. El restaurante parecía desierto y desprendía pura magia. 


Curiosidad: En vez de ir al servicio a retocarme los labios, lo hice en uno de sus fabulosos espejos encima de una chimenea. La imagen era espectacular. Sólo me faltaba ir vestida como Lara en Doctor Zhivago y que sonara de fondo su banda sonora. Entonces sí que ya no salgo de allí.
Un lugar para volver una y otra vez.





TABERNA LAMIAK – CALLE CAVA BAJA, 42 - MADRID

TELÉFONO: 91 365 52 12


Un local con tanta historia en sus muros, que al entrar ya te habla por sí mismo.



Nos sentamos en la barra. Era como la una y media de la tarde y apenas media docena de personas dentro. Ambiente tranquilo de gente charlando. Una pareja en una mesa haciéndose confidencias, un hombre de mediana edad en la barra, charlando con el camarero y un antiguo cura a mi lado contándole batallitas al parroquiano habitual que le escuchaba con paciencia.

Curro se pidió un vino y yo un zumo de tomate que el camarero, un chico joven y muy amable, me sirvió como debe ser: con sal, pimienta y Tabasco. No en todos los sitios te lo sirven así y se agradece no tener que recordarlo.

Este local fue antiguamente La Mandrágora. Un lugar emblemático en la capital, donde tres tipos como Joaquín Sabina, Javier Krahe y Alberto Pérez grabaron el famoso disco en directo con el mismo nombre y cientos de anécdotas que ya se han convertido en leyenda.

Le pedimos al camarero que nos dejara hacer fotos del escenario y amablemente accedió. Abajo que nos fuimos de cabeza. ¡Cómo desaprovechar algo así ! Encendieron las luces para nosotros y allí estábamos de repente en un escenario único. Después se nos unió más gente y otra persona del local nos empezó a contar anécdotas, a enseñarnos publicaciones… Curro se puso nostálgico y aportó sus notables conocimientos de música y de años en la radio. Si le dejo cinco minutos más, se queda a vivir allí.






Cientos de personajes de la Movida Madrileña se dieron cita aquí y sin duda esa magia se percibe por todo el local.

Ahora es una especie de tasca/taberna/bar donde puedes tomarte una caña muy bien tirada con unos pinchos de inspiración vasca de lujo, ensaladas o tablas de quesos y patés.

De noche, copas, mojitos, vinos…
Los fines de semana se llena hasta la bandera y no hay quien entre, así que yo propongo acudir en horas más tranquilas para poder empaparte a gusto de la magia de la que os hablo y conversar a solas con esos muros que tienen tanto que decir.




EL VIAJERO -  PLAZA DE LA CEBADA, 11 - MADRID

TELÉFONO: 913 66 90 64


Este restaurante abrió sus puertas en el año 1995, convirtiéndose muy rápidamente en un local de obligada visita y punto de encuentro de gente tan bohemia como vanguardista.

El edificio es un antiguo palacete de tres plantas del siglo XIX, con diferentes espacios según el momento del día.

En la calle, una deliciosa terraza en la que disfrutar ahora que llegan los días de sol. En la primera planta, las mañanas y las tardes están enfocadas a tartas y cafés en los desayunos y meriendas,  cócteles a cualquier hora o al mediodía para comer, su pollo con salsa de miel, huevos rotos con chistorra o sus famosas mini hamburguesas entre otras delicias.

Pero también es un espacio para reuniones informales y talleres.

Por la noche el ambiente cambia de forma radical, convirtiéndose en un sitio único para cenar con vistas espectaculares a la iglesia de San Francisco El Grande.

La planta intermedia se transforma por obra y gracia del sol, en un espacio abierto. Se cambian la posición de algunos muebles, ser abren los balcones y…milagro! Te encuentras de repente en un lugar maravilloso, con vistas excepcionales y con el sol acariciando tu cara. Decoración ecléctica pero sumamente acogedora.

Aunque sin duda alguna la joya de la corona está en su ático. Una de las terrazas de Madrid más impresionantes. No por su altura, que las hay mucho más altas, pero las vistas cuando la capital va anocheciendo son de cuento. Imprescindible.

Los fines de semana lleno hasta el aburrimiento. Mejor, si es posible, ir entre semana o en fiestas cuando Madrid queda vacío. Sin duda, ahí es cuando más lo vais a disfrutar.



CHARLIE CHAMPAGNE – CALLE SEGOVIA, 17 - MADRID

TELÉFONO: 913 65 18 45

En La Latina también hay refugio para los románticos con estilo y ahí es donde entra Charlie Champagne. Si es que ya con el nombre, tienes ganas de conocerlo.

Localizado en una de esas deliciosas cavas madrileñas de la calle Segovia, combina un cierto toque canalla en su condición de tasca, con el encanto y la delicadeza de un bistró. O neotaberna, como ellos se hacen llamar. La calle no es de las más transitadas, lo que probablemente le reste clientela pero le añada tranquilidad y para mí, eso suma muchos puntos. Y todo ello bajo la vigilante mirada del Viaducto como testigo excepcional.

Ofrece una cocina internacional de fusión, interesante y divertida en un ambiente cálido de cuevas de piedra y poca luz que llena de encanto e intimidad el local.

Tapas, raciones, guisos o su especialidad, los arroces. Probad el de avellana y trufa.  Propuestas como el Tataki de atún, el ceviche de pulpo, su taco de vaca vainillado con calabaza merecen la pena, y mucho.

La idea es que comas con champán, de ahí su nombre. Y poseen una amplia propuesta de marcas según lo que quieras gastar.

Si te decantas por la cerveza, también las burbujas estarán presentes. Tienen una, la Cerveza 100% Charlie, achampañada que realizan en exclusiva para este restaurante.

Romántico, canalla, moderno y elegante. Y todo en un mismo local que no debes dejar de visitar. 








No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes dejar aquí tu comentario