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sábado, 20 de febrero de 2021
NO LES DEMOS TODO
martes, 1 de diciembre de 2020
VICIO VS ADICCIÓN
VICIO VS ADICCIÓN
Contemplo con una alta dosis de amargura y preocupación la
sociedad que nos rodea; lo que era hasta hace relativamente poco tiempo (o al
menos la manera en que yo la percibía), y cómo se ha ido pervirtiendo hasta
unos límites tan peligrosos que me hacen dudar de si sería posible un frenazo,
un encaro hacia el pasado que obrara el milagro de recuperar ciertos
valores. En estos días pasados he visto
imágenes y escuchado comentarios, repetidos hasta el bostezo, calcados unos de
otros, que defendían, y hasta excusaban, comportamientos injustificables de
personajes públicos, muy públicos si se me permite la expresión. No sé si por
cobardía, por hipocresía o por convicción, tanto da, pues las tres alternativas
son despreciables. El caso es que no he sentido voces que se alzaran por encima
de la jauría mediática llamando a la cosas por su nombre, haciendo un
llamamiento al sentido común, el que
tenemos la obligación de inculcar en nuestros hijos, y en la juventud en
general para que nuestra futura progenie resplandezca por su excelencia
profesional pero, principalmente, por la humana.
Parece que hoy si alguien es un personaje afamado, millonario
que arrastra multitudes al ritmo de sus pisadas y acapara portadas de revistas,
todas las cualidades, hazañas o méritos del sujeto se magnifican hasta límites
que rozan la ciencia ficción, mientras que el lado oscuro se soterra bajo capas
y capas de maquillaje lingüístico para transformar el epítome del exceso en una
vulgar anécdota. Vamos, que se nos invita a pasar de refilón solo porque el
señor, o la señora, es un genio en lo suyo; solo por eso se le concede una bula
ilimitada y vitalicia que condona todas sus tropelías, tanto en el cielo como en
la tierra. ¡Acabásemos!
Todos, sin distinción, venimos al mundo en idénticas condiciones;
puros e incorruptos en la totalidad de los territorios, físico, moral y
emocional, que nos definirán a lo largo de nuestro fugaz paso por la vida. De
serie todos nacemos igual, la decoración es cosa de cada uno. Y algunos
deciden, por voluntad propia, decorar su vida con ruinas, estiércol, egoísmo y
autodestrucción. Lo malo es que no solo se destruyen ellos, sino que la onda
expansiva alcanza a todo aquel que pulule a su alrededor, normalmente
inocentes.
El nacimiento y la muerte son los dos únicos acontecimientos que
igualan a todos los seres humanos; sin espacio para raseros con los que fabricar nuestras
arbitrarias varas de medir. La autopista que recorremos entre medias de esos
dos puntos es solo responsabilidad nuestra y tratar de imputar la culpa a los demás o al destino, me parece
un acto ruin, inmaduro y perezoso. De nuestro comportamiento dependerán miles
de situaciones en el ámbito laboral, familiar, social y emocional. También
influirá en nuestra salud, en nuestro círculo más íntimo de la familia y de
nuestros amigos, y en el retrato de nuestro yo que trasladaremos a los demás.
Siendo anónimos, como la mayoría, el perímetro de influencia será reducido,
aunque no por ello menos trascendental. Pero, ¿qué ocurre cuando eres un
personaje internacionalmente conocido al que todos quieren emular? Pues que te
conviertes en un referente, especialmente para los adolescentes y los jóvenes.
El peligro está servido.
Y aquí viene la explicación al título que he elegido para esta entrada. Los vicios y las adicciones. La diferencia para mí estriba en que al vicio lo dominas tú, mientras que la adicción te domina a ti. ¿Quién no tiene algún vicio? Es más, no me fío de alguien que proclame en voz alta que no posee uno o varios.
El peligro comienza cuando sientes que no podrías vivir sin ellos, pero la
decisión de asomarse al abismo o alejarse de él es siempre de uno mismo. No, no
me vale con hacer recaer las culpas en el destino, en las malas amistades, en
haber nacido aquí o allá. Cuántos casos nos vienen a la memoria de gente que lo
ha tenido todo, nacidos en cuna de oro, sin una sola carencia abatidos por las
garras del alcoholismo, las drogas, el sexo o la violencia. También al
contrario; personas nacidas bajo el más absoluto signo de la pobreza que no han
tenido inteligencia ni madurez para gestionar su ascenso al olimpo de los
privilegiados.
Lo confieso: no soporto a la gente adicta a lo pernicioso, a lo indecente o
a lo ilegal. Los adictos a lo nocivo lo son porque ellos toman esa decisión
libremente. En el fondo se me antojan seres humanos mediocres, pequeños,
pusilánimes y con una notoria incapacidad para gestionar cualquier
circunstancia, por simple o compleja que sea; deshabitados emocionales.
No soy capaz de separar el personaje de la persona cuando es alguien
conocido; da igual una estrella del rock que un escritor. Un deportista o un actor.
Un adicto no es un enfermo, es un ser que ha decidido por voluntad propia
transitar por un sendero que con total certeza le llevará a la ruina. Aun
sabiéndolo, persevera en él. Y el ser humano es el único que siempre tiene un
ilimitado listado de patéticos argumentos para justificarlo todo.
Asisto con horror cada día viendo como se encumbra hasta a la condición de dios a personajes que no son ejemplo de nada y me niego de forma rotunda a que mis hijos piensen que ese el trayecto correcto si con ello alcanzas fama y fortuna. Hay que ser muy escrupuloso con la forma de caminar por la vida, más si cabe con nuestros hijos, porque ellos solo van a replicar los comportamientos que vean en sus padres.
Para mí es lo mismo ser borracho que cantinero; la única diferencia estriba
en la seda con la que envolvemos nuestro discurso. Tengamos la decencia de no
encumbrar a borrachos, drogadictos, maltratadores, ladrones y demás perrería
canalla, solo porque en su versión profesional han llegado a lo más alto.
Nos pasamos la vida obligados a decidir qué camino tomar y la otra media elucubrando sobre lo que hubiera sido de haber escogido otro sendero.
Siempre que eliges un camino, rechazas otro, y con ello todas las cosas que
intrínsecamente fueran ligadas a él.
La toma de decisiones, ya sean insignificantes o de importancia capital,
forma parte de nuestra vida cotidiana y debemos asumir sus consecuencias. Unas
estarán medidas, otras no. Y las dudas nos asaltarán permanentemente en forma
de fantasmas. Espectros que como sombras cosidas a nosotros, nos recordarán a
cada instante cómo sería nuestra vida si...
Triunfar es ser buena persona. Todo lo demás, es lo de menos.
Autora del texto: Susana Cañil
Todos los derechos reservados
lunes, 6 de julio de 2020
Entrevista a Manolo Campoamor: «Kaka de Luxe no tuvo ningún éxito»
Me pareció que entrevistar a Manolo podría ser algo divertido y muy enriquecedor por haber sido un personaje clave en ella y vivir todo aquello en primera persona pero, a la vez, aportando esa visión crítica y parcialmente objetiva que confiere el abismo de los años transcurridos y las experiencias vividas.
Fue fundador junto con Alaska, Carlos Berlanga, Nacho Canut, Enrique Sierra y Fernando Márquez, "El Zurdo" del grupo de punk "Kaka de Luxe", hoy ocupando un merecido lugar en el olimpo de los grupos del culto. Tan sólo eran una pandilla de inadaptados con un deseo desbordante de contar cosas encima de un escenario, pero no cualquier tipo de cosas. Las letras de sus canciones escandalizaron hasta a los más aperturistas y, en algunos casos, fueron hasta prohibidas.
Mientras me dispongo a encender la grabadora, sale Sabina en la conversación y le confieso que soy "sabinera" total y que tengo toda su discografía. Manolo tuerce el gesto y me hace saber que no le gusta. Bueno, no pasa nada. Rápidamente cita a Bowie que le fascina y a mí también. Ya hemos encontrado un punto de unión para comenzar.
El dibujar cómics me había puesto en contacto con el mundo underground y todos sus personajes al margen de la sociedad. Digamos que iconográficamente estaba muy, pero que muy preparado para cantar en un grupo punk».
El éxito de verdad, el poco y grandioso éxito fue aparecer abriendo La edad de oro en TVE de la mano de nuestra amiga la desaparecida Paloma Chamorro que nos obligó a todos a reunirnos tres años después de nuestra separación.
En un ataque de curiosidad, hace algún tiempo me puse a buscar por ahí si alguien había hecho versiones de las canciones de Kaka de Luxe y para mi sorpresa encontré muchísimas y de gran calidad».
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| Manolo Campoamor en su primera actuación. Fotografía del archivo de Mikel Barsa. |
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| El grupo "Kaka de Luxe" al completo. Fotografía del archivo de Mikel Barsa. |
Risas.
Mikel y yo nos perdimos la pista muchos años, cada uno estaba a sus cosas. Hace un tiempo nos reencontramos a través de una amistad común y fue una auténtica alegría. Podría pasarme la entrevista hablando de él».
Una de esas anécdotas fue rodando una escena de esa película con Alaska, alguien, supongo que una fan fetichista, le arrancó la peluca que llevaba puesta para el rodaje y salió corriendo con ella. Alaska se quedó en shock, muerta de vergüenza y cabreada, con su pelo natural aplastado y lleno de horquillas que no le hacían ningún favor. Alaska parece inteligente y encantadora. Te engaña durante media hora, después es otra historia».
La casa se convirtió en centro neurálgico de la Movida madrileña y cuentan que cada día a partir de las cinco o seis de la tarde se convertía en un ir y venir de todo tipo de fauna que entraba y salía a todas horas. Toda una galería de inquietantes personajes que aunaban entre todos toneladas de talento y que se juntaban para hablar, compartir, reír, trabajar y todo lo que surgiera. "Gente rara", decían los vecinos de entonces.
Las drogas y el sida se llevaron por delante a mucha de aquella gente, entre los primeros estos dos pintores que, además, eran pareja sentimental. El 4 de junio de 1989 Enrique Naya fallecía víctima del sida y un mes después Juan Carrero se quitaba la vida.
Decidí que sería pintor y me puse a estudiar durante 5 años la carrera. Mi interés fue recompensado con muy buenas notas; pintar era mucho más real, siempre me moví en planos plásticos, de estética. En el grupo me preocupaba más mi ropa que mis letras. Hacia los carteles, el fanzine, camisetas para todos y además era la imagen en directo como vocalista, como ves todo muy conceptual y nada musical».
Está claro que no le voy a sacar los auténticos motivos de la separación del grupo. Lo que argumenta es cierto y está contrastado, pero hay mucho más trasfondo en ese divorcio musical, también razones ideológicas de peso.
Como no tengo móvil, porque no me da la gana, sólo me permite subir vídeos y eso supone un reto que me motiva muchísimo».
Una vez, ya mayor, mi padre me agarró por banda y me pregunto: "Hijo, ¿tú no tomarás drogas?". Yo le contesté: "Papá, las dejé con 15 años".
He usado y abusado de ellas; creo que eso hizo que ya no las necesite. Me pasó como a Obelix cuando cayó en el caldero».
Yo no tengo ninguna, salvo Instagram, y estoy gratamente sorprendido porque me están pasando cosas muy interesantes».
La entrevista ha estado plagada de anécdotas que no contaré; hay cosas que no se deben contar. Nos hemos hecho un montón de fotos juntos, os dejo sólo una pequeña muestra. Ha sido una mañana calurosa y extremadamente divertida.
¡Gracias, Manolo!








